El jueves hice una escapadita y me subí al Torreón, como ya muchos sabéis este es el pico mas alto de la provincia de Cádiz, en todas partes dicen que la altura es de 1654 mts, de todas maneras en mi GPS marcaba 1643 mts, y solo había una gran piedra que no subí pero ni de broma tenia mas de 1,5 mts, así que algo falla. Mi GPS no.
Después de recoger el permiso en la oficina del parque me fui para el comienzo de la ruta, la subida con las correspondientes paradas para hacer fotos lo hice en una hora y cuarenta y siete minutos, la bajada la realicé en una hora y veintidós minutos, bastante menos tiempo que el año pasado, lo mas notable es que no habia nieve, solo en algunas zonas de umbría me encontré con placas de hielo, así como una vez que me asome a la cara norte de la Sierra del Pinar se apreciaban grandes placas de hielo, el día no era muy bueno para tener buenas vistas, vistas claras del horizonte, porque aunque por la mañana hizo frío mas tarde el día se fue atemperando,
cuando empecé el ascenso el sol calentaba y con el sol calentando el vapor de agua de la atmósfera se hace mas denso y se pierde visibilidad.
Subiendo, antes de llegar a la dolina que nos encontramos en el camino, cuando llevaba aproximadamente dos terceras partes del camino andado pude fotografiar a una Cabra montesa (Capra pyrenaica hispanica), con un cabritillo, lo cual ya me alegró el día, y en la cumbre pude
fotografiar con toda tranquilidad al Acentor alpino (Prunella collaris) por lo que fue el remate, cuando me dirigía al punto del comienzo de la ascensión me pare un ratito con el coche en el área recreativa “Llano del Campo” y los pude ver de lejos rondando por allí, pero en la cumbre casi se me posan en la mano.
Merece la pena darse una vuelta y realizar el ascenso, contemplar mientras se va subiendo los diferentes pisos de vegetación, como empieza con árboles de cierto porte, y se va perdiendo hasta
llegar tener el suelo con solo esparto, matagallos y la flor de los ballesteros, para terminar subiendo por el roquedal, en el camino nos encontramos con algún pinsapo que ya con eso merece la pena.
